En el Centro Internacional de Simulación i Alto Rendimiento Clínico (CISARC) centramos nuestra formación en el rigor pedagógico. Sin este rigor sencillamente lograríamos una formación que no sería eficaz en términos de aprendizaje. Al mismo tiempo, otro elemento que define nuestra formación es la creatividad (en enfoque, en metodologías disruptivas, en tecnología…) que convierte nuestras formaciones en atractivas, inspiradoras de cambio y actitudes en los profesionales.

Todos estamos de acuerdo que actualmente los equipos profesionales, los residentes de medicina, los alumnos de grado adquieren y tienen a disposición una gran cantidad de conocimientos que permiten dar respuesta teórica a multitud de aspectos. En realidad podríamos decir que los conocimientos se nos acumulan.

Es por ello por lo que precisamos formas de aprender diferentes, renovarnos, cambiar, pensar de forma distinta, Nuevas formas que permitan planificar, replanificar, estructurar, restructurar, organizar y pensar cómo dar respuesta a las necesidades planteadas de forma constante en el ámbito clínico.

En el CISARC utilizamos el diseño instruccional como un proceso sistemático para mejorar la formación, combinando los dos elementos mencionados:

  • CREATIVIDAD
  • RIGUROSIDAD

Existen distintos modelos de diseño instruccional. A continuación, hacemos referencia a dos de los más empleados:

  • Modelo genérico ADDIE:
  • • Análisis (analysis): análisis de la necesidad, del problema, conocer a los participantes, cuál es su perfil y qué pretendemos conseguir con la formación.
  • • Diseño (design): selección de la estrategia instruccional que se empleará, describir los objetivos, seleccionar los medios, etc.
  • • Desarrollo (development): seleccionar, organizar y ordenar los contenidos. Elaboración de los materiales didácticos del curso, creación de los recursos formativos, etc.
  • • Implementación (implementation): impartición y supervisión del programa formativo.
  • • Evaluación (evaluation): evaluar el grado de consecución de los resultados, de los aprendizajes, de la transferencia de los mismos, etc.

 

  • Modelo ASSURE:
  • • Analizar (analyze): tanto las necesidades como el perfil de los participantes.
  • • Fijar objetivos (state): los que hay que conseguir con la formación.
  • • Seleccionar (select): los métodos de formación, los documentos, materiales, etc.
  • • Utilizar (utilize).
  • • Requerimientos (require): implicación de los alumnos para que no caigan en la pasividad.
  • • Evaluación (evaluate): de aspectos formativos y sumativos.

A partir de los mismos, y también a partir del modelo creativo y formativo del propio CISARC, hemos diseñado una herramienta que puede servir de punto de partida para la reflexión, el análisis y la planificación de un proceso de formación mediante simulación.

Planificar es un proceso dinámico y complejo que permite cubrir las necesidades mediante intervenciones intencionadas y que consiste en:

  • Prever y diseñar acciones formativas que se realizarán en un futuro inmediato.
  • Anticipar las situaciones de enseñanza o aprendizaje para no tener que improvisar.
  • Proyectar las intenciones, los objetivos y la hoja de ruta del proceso formativo que se deberá seguir.

En este sentido, y partiendo de un modelo Canvas preexistente (Event Model Generation) hemos realizado una adaptación en el mismo para recoger en él los 5 elementos clave que pretendemos incorporar desde el diseño y la concepción de la simulación:

  1. Análisis apreciativo

Uno de los primeros elementos que hay que tener en cuenta cuando se identifica un problema, una necesidad o una oportunidad, es valorar si puede resolverse mediante una intervención didáctica o una propuesta formativa o de aprendizaje, o bien debe intervenirse desde otra perspectiva, dado que no siempre puede resolverse con formación. Si finalmente la propuesta puede ser formativa, en este primer nivel de análisis y evaluación de las necesidades se interrelacionan cuatro elementos:

  1.  El objeto de la acción formativa futura, el «punto de partida»: los problemas, las oportunidades, las necesidades y su entorno (organización). Son los «qué».
  2.  El sujeto, las personas (participantes potenciales y agentes involucrados). Son los «quién». Desde nuestra perspectiva es además crítico incidir en cuáles son los comportamientos actuales (no deseados o por omisión), que son los que motivan a llevar a cabo la acción formativa
  3. Las expectativas. Qué esperan los participantes (y la organización, si ésta es el cliente final de la acción formativa desarrollada). También incorporaría el resultado esperado: el «para qué

 

  1. Diseño propositivo

Correspondería a empezar a definir el cómo vamos a diseñar una acción formativa que dé respuesta al análisis apreciativo realizado.

  1. Fijar objetivos. Concretar no sólo objetivos de aprendizaje, que también, sino especialmente objetivos y los hitos en clave de resultados (qué esperamos que suceda, pase o se manifieste después de la acción formativa). Tanto a nivel de objetivos más “macro” (de la acción) como a nivel más “micro” (en cada momento dentro de la acción formativa).
  2.  Aproximación a los contenidos y a los mensajes fuerza. Perfilar la estructura didáctica, formativa del programa dentro de la simulación. Por ejemplo, la estructura de un taller a través de niveles o retos, teniendo clara la secuencia y estructura de los mismos. Es fundamental también la identificación y ordenación de los mensajes clave, para asegurar su consolidación en los participantes.
  3. Winnies i visual magnets. “Winnies” es el término que utilizan los ingenieros de Walt Disney para definir aquellos elementos que atraen y generan engagement en los usuarios de sus parques temáticos, aventuras o películas. Incorporar dentro del diseño formativo elementos que potencien el engagement de los participantes con la acción formativa, es un reto pero a su vez un objetivo del facilitador.

 

  1. Diseño instruccional

 

  1. Preparación de casos clínicos. Centrar el diseño instruccional en las personas, pivotando el desarrollo de las experiencias a partir de los casos a simular. En este sentido el facilitador deberá preparar toda la información, documentación (pruebas diagnósticas complementarias, …) como si elaborara un guion o un storyboard de un vídeo que permitan prever las transiciones entre simulación y espacio de debrifing, entre análisis reflexivo individual y el grupal, etc.
  2. Pre-show y post-show: extender los procesos formativos más allá de la actividad de simulación (en aula) es una extraordinaria oportunidad para multiplicar los efectos pedagógicos pretendidos. Pre-simulación pueden ser actividades de diagnóstico, de anticipación formativa, de preparación, de engagement, etc… Actividades post-simulación pueden ser actividades de síntesis, de refuerzo, de transferencia a otros profesionales y equipos, de análisis, de reflexión y debate, de aplicación, de evaluación desde el puesto de trabajo, etc.
  3. Recursos: identificar todos los recursos (espacios, simuladores, materiales, herramientas, …) que necesitaremos para llevar a cabo la preparación de los escenarios y los espacios de aprendizaje asociados.

 

  1. Enfoque didáctico

 

  1. La experiencia de simulación. Es importante pivotar el proceso formativo a partir y alrededor del contenido de la simulación y de la experiencia desarrollada. Es importante asegurar todo el proceso de entorno de seguridad previo de los participantes para afianzar su compromiso durante la actividad de simulación.
  2. Touch Points. Serían aquellos puntos que intencionadamente deben interrelacionar el espacio aula y el espacio profesional, para potenciar la utilidad y la transferencia de los aprendizajes en el puesto de trabajo. Desde nuestra perspectiva son el eje central del diseño y no debemos perderlos de vista. Es clave esta identificación de los puntos, así como la concreción de las herramientas y estrategias asociadas a ellos: actividades dentro de la simulación que servirán para anclarlos, así como definición de los planes de acción, planes de mejora, proyectos, actividades que se realizarán desde la función profesional para potenciar la transferencia de los aprendizajes, etc
  3. El proceso reflexivo y de análisis formativo. Introducir intencionadamente estrategias y dinámicas de análisis y reflexión experienciales, favorece el aprendizaje entre los propios participantes. Es importante incidir durante los mismos respecto a qué estrategias y compromisos los participantes adquieren para potenciar la transferencia de lo aprendido al puesto de trabajo.

 

  1. Learning Analytics. Medir para mejorar.

 

  1. Resultados obtenidos. Evaluar y medir qué resultados se han obtenido de manera diferida más allá de la acción formativa.
  2. Comportamientos deseados respecto a consolidados. Concretar las evidencias en los cambios de conducta y comportamientos consolidados y compararlos respecto a los inicialmente mostrados y los deseados por la acción formativa.
  3. Satisfacción respecto a impacto. Medir el impacto de la transferencia del impacto de los aprendizajes. La evaluación debe servir a su vez para identificar nuevas oportunidades de formación y desarrollo para dar respuesta a las necesidades cambiantes y consolidar los aprendizajes a lo largo del tiempo.

Esperamos y deseamos que lo que compartimos contigo te sea de utilidad. Sin duda nuestro lema es poder compartir, SUMAR con profesionales de simulación, innovación e investigación en la mejora continua de los procesos en el ámbito clínico.

Es por ello que el Máster Universitario en Metodología de la Simulación prepara a los profesionales clínicos, coordinadores de centros de Simulación, docentes, a crear programas  llenos de RIGUROSIDAD Y CREATIVIDAD.

Òscar Dalmau, director del Centre Internacional de Formació Contínua del campus Manresa de la UVic-UCC